domingo, 22 de enero de 2017

CULTURA Y VIDA

    A lo mejor decir que la cultura es vida está muy visto y es una frase muy repetida, pero es lo cierto. Yo lo sabía, pero lo corroboré cuando mi padre enfermó de cáncer, de uno de esos que no tiene cura. Durante el transcurso de su enfermedad le dio por pintar cuadros, y era maravilloso verlo embaucado en sus obras, buscando colores, rectificando perfiles..., en fin, que parecía más vivo que nunca. Cierto es que cuando dejo de pintar murió. Es por eso que a mí me gustan los pueblos y ciudades que apuestan por la cultura, porque son localidades vivas. 

    Este es el caso de Las Gabias, más concretamente de la agrupación IU de este pueblo, que han sido los artífices para que San Mateo del Romeral llegue a esta localidad. Los conocí en la primavera pasada, en unas lecturas de poesía que organizan ellos, y charlando junto a Andrés Sopeña, se gestó la idea de presentar mi novela por aquellos lares.
    El pasado viernes 20 fue el día y fue todo un éxito. El sitio invitaba a ello, pues celebramos la presentación en el conocido por sus vecinos como El Torreón, una fortaleza construida en el siglo XIV. Una colección de acuarelas del pintor Pablo Romero nos acompañó durante el acto.
Eduardo Valero, una de esas personas que deberían ser clonadas por el bien de la cultura, me presentó y me acompañó durante mi charla. Nunca me habían presentado de manera tan sincera y emocionada, habló de mi libro como no había escuchado a nadie hacerlo y tras mi turno, convertimos la presentación en un improvisado y amistoso coloquio.
 
 
    Tan solo me queda agradecer a todos los que me acompañaron esa noche.

sábado, 7 de enero de 2017

UNA DE CÓMIC

    El otro día visité una exposición que resumía la obra y trabajos del dibujante y humorista granadino Martín Morales, el culpable de que miles de paisanos comenzáramos a leer el periódico por la contraportada, para ver su tira cómica. Excelente ver como una persona es fiel a su trabajo y es capaz, desde el humor, tirar de las orejas a la sociedad, comenzando desde Franco hasta llegar a Mariano, pasando por Felipe, Aznar y otros tantos, y sobre todo sin casarse con nadie.


    Las viñetas me han acompañado toda la vida, y llamadme "friki", pero ya desde pequeño recuerdo cuando mi madre me mandaba a la peluquería y yo llegaba tres horas antes a la cita. Me sentaba a esperar y allí encontré mi primera fuente de lectura gratuita. Bajo las Interviús y Prontos, siempre hallaba varios Mortadelo y Filemón, y si no los terminaba dejaba que la gente se colase. Ahora que escribo novelas infantiles veo reflejada esa influencia.
 
  
Luego llegó Asteríx y Tintín, y de repente me vi leyendo la revista El Jueves. Quitando la sección "La Chica del Viernes" allí encontré una cantera inagotable de sátira, y una manera distinta de meter el dedo en la llaga. Lo bueno de esta revista es que no sólo vivía (y vive) de la critica, también lo hace con grandes dosis de humor, y ya se sabe, no sólo de pan vive el hombre.
    Así que sólo me queda felicitar y agradecer a Martín Morales y a todos los que de una manera u otra me han hecho reír con sus tiras cómicas.
 
 
                        Al resto, Feliz 2017.